martes, 22 de marzo de 2016

El genio olvidado


Según Kant, en su "Crítica del juicio", un genio posee talento para producir algo que, no viniendo descrito en regla o norma alguna, de inmediato se convierte en ejemplar y hermoso. El genio posee la facultad de expresar lo inefable en una representación universalmente valorada. Y este es el sentido de nuestra siguiente afirmación:

Gene Clark fue un genio

Algunos le consideraron un genio maldito. Un músico de enorme y universal talento que malogró, una tras otra, con decisiones equivocadas, todas las oportunidades que tuvo para consagrarse en el Olimpo de la fama, ese sedicente empíreo donde campan por sus respetos estrellas sin talento y famosos de relumbrón que apenas han aportado nada a la Música (acaso a las cuentas bancarias de discográficas, televisiones y a las suyas propias). Para nosotros es muy conveniente que este genio olvidado no se mezcle con la morralla, pero hay que entender que Gene Clark siempre quiso brillar en el firmamento musical al que todos miran. Y no brilló, nunca lo hizo.


Para quien no le conozca, hablamos del chico de Missouri que estuvo al frente de The Byrds entre 1964 y 1966, famoso grupo folk-rock que comenzó versionando canciones de Bob Dylan como "Mr. Tambourine Man", o de Pete Seeger como "Turn! Turn! Turn!".



Pero The Byrds fue mucho más que un grupo musical al uso. En la década de los sesenta, cuando las estrellas británicas parecían adueñarse de las clasificaciones de éxitos estadounidenses, The Byrds contuvo la invasión y llegó a dominar la escena musical de la nación norteamericana. Musicalmente talentoso, el grupo experimentó con fórmulas musicales entonces novedosas (por ejemplo, el country-rock) y técnicas de producción musical inéditas en la época. El artífice de esta explosión de innovación y talento no era otro que un jovencísimo Gene Clark, quien compuso los más significativos temas propios de este conjunto. Baste citar, por ejemplo, "Eight Miles High" entre muchos otros: Feel a Whole Lot Better; Here Without You; You Won’t Have to Cry; Set You Free This Time...



Nada que ver con Bob Dylan, por supuesto. Sin embargo, tan genial músico acabaría apartándose voluntariamente del grupo debido, según cuentan las biografías, a su aversión a volar, pero también a importantes diferencias conceptuales y económicas, debido a su prolífica faceta de compositor, con el resto de integrantes. Así, en 1966, con 21 años recién cumplidos, Gene Clark da inicio a una muy controvertida carrera mientras The Byrds apuesta sin remilgos por buscar su propia historia.

Gene Clark fue en todo momento un compositor sentimental, lírico, acústico, de una clarividencia inopinable. Publica su primer disco en solitario un año después de su marcha de The Byrds, en 1967: "Gene Clark and The Gosdin Brothers" (The Gosdin Brothers era el nombre del grupo que le acompañaba). Pasó sin pena ni gloria. El público no conocía a Gene Clark, conocía a The Byrds, quien además compitió en las listas con la exitosa "Younger than Yesterday". Sin embargo, era el de Clark un álbum excepcional, donde mezclaba rock con pop orquestal, country o bluegrass, que mereció mejor fortuna. Como todos sus trabajos posteriores.



Como consecuencia de este fracaso se sumió en una desazón inquietante que le perseguiría toda su vida. En 1968 forma el estupendo dúo Dillard & Clark. Estupendo es decir poco. Su primer álbum, "The Fantastic Expedition of Dillard & Clark" contiene algunas de las mejores canciones compuestas por Gene. Por ejemplo, este "Train Leaves Here This Mornin'":


No satisfecho con el escaso éxito cosechado con el dúo (la obsesión por el éxito marca toda la trayectoria vital de este atormentado músico), Gene Clark parte hacia un nuevo camino en solitario en cuyo transcurso dará forma a su mejor trabajo y uno de los mejores discos de todos los tiempos: "White Light"


"White Light" es un disco de cantautor, un rumbo nuevo respecto a obras anteriores: austero, acústico, sentido, emocional, melodioso, nostálgico, introspectivo, el álbum que Gene Clark publica en 1971 (dos años más tarde de su producción, por problemas legales) es una maravilla de principio a fin. ¿Alguien puede opinar lo contrario después de escuchar "With tomorrow"? Para los impacientes que no hayan deseado sumergirse en el álbum completo arriba incluido, dejo esta magnífica joya por sí sola en el vídeo siguiente:



Por supuesto, fue un completo fiasco comercial. Unánimemente aclamado por la crítica, pasó prácticamente desapercibido para el gran público.

Tras un breve paréntesis, durante el cual Clark aceptó reunirse con la formación original de The Byrds, que, como no podía ser de otro modo, atravesaban cotas muy bajas, en 1973 recibe la interesada ayuda del magnate David Geffen, quien, avispado como pocos, cree poder aprovechar el enorme talento de Gene para hacer caja en plena explosión de rock californianoCon un espectacular presupuesto (más de 100.000 dólares), Clark y el productor Thomas Jefferson Kaye se embarcan en un ambicioso proyecto musical para el que contratan a un plantel de excelentes músicos y cantantes de apoyo. El título: "No Other", posiblemente la obra maestra de Gene Clark y uno de los discos más importantes de la música contemporánea, cuando no de todos los tiempos.

Donde en "White Light” había austeridad y sobriedad, en “No Other” hay una transparencia y una belleza inigualables rebosante de barroquismo, de presencia instrumental realmente incomparable. "No Other" suena a fusión de country-rock con rock-sinfónico, soul, funk y jazz. Una obra maestra extraña y atípica, una gozosa locura de sentimiento íntimo y reflexivo dominada por la voz nítida de Clark. Subyugante en su belleza, insospechada en sus melodías, agradecida en su instrumentación y sus coros, es un disco, en definitiva, kantiano, que traspasa, eleva, congracia a quien lo escucha con el universo y la naturaleza.



Pero no quiero dejarlo aquí, en un enlace al álbum completo, y por este motivo paso a destripar uno a uno los temas de esta maravilla olvidada por la crítica y el público (bah, a quién le importa lo que deba decir ninguno de ellos).

El disco inicia su magistral recorrido con “Life’s Greatest Fool”, un precioso tema de country-rock con irrupción de coros góspel.



 Le sigue "Silver raven", una joya preciosista de country ecológico, y uno de los temas más conocidos de Clark.



A partir de este momento, el disco traza rumbo hacia algo diferente, atípico, inusual, magnífico: "No Other", pieza que da título al álbum, y un despegue de jazz eléctrico que anticipa lo que está por venir.



Porque lo que está por venir no es sino la pieza de música más arrolladora, magistral y hermosa que jamás se haya escuchado: la enorme "Strength Of Strings", una brutalidad musical de enorme complejidad técnica y acabados perfectos.



Desciende entonces el disco hacia una de las melodías más hermosas jamás compuestas por Gene: "From A Siver Phial",  una conmovedora pieza de luminosidad lírica y emocional.



Tras tan deslumbrante joya acaece un momento adimensional y sublime titulado: "Some Misunderstandig", donde late el mismo desencanto generacional y amarga epifanía que autores más renombrados como Neil Young o Bob Dylan publicaron en el mismo periodo de tiempo.



Exhaustos de gozo, respiramos satisfechos mientras suena un tema melódico de country-rock, elegante y refinado: "True One".


Pero no nos descuidemos, porque se trata de una pieza interconectada con la etapa de Gene Clark con The Byrds.  Lo mismo que la inmortal pieza que cierra el disco: "Lady Of The North", la historia de un amor perfecto malogrado. El indiscutible broche que echa el cierre a un disco absolutamente maravilloso.



Cómo no, fue un fiasco más en la carrera de Gene Clark, un completo fracaso de crítica y de ventas que fue descatalogado dos años después de publicarse.

Gene jamás se repondría de este golpe. Mantuvo alguna colaboración con Roger McGuinn y publicó un gran disco a dúo con la cantante country Carla Olson, pero nunca volvió a ser el mismo. A finales de los 80, y principios de los 90, grupos como The Long Ryders, R.E.M, o Teenage Fanclub comienzan a reivindicar su enormidad musical. Pero ya es tarde. Gene Clark muere de un ataque al corazón fulminante en 1991, meses después de que The Byrds accediese al Rock and Roll Hall of Fame. Tenía sólo 46 años y una larga trayectoria de alcohol y drogas a sus espaldas.

"No Other" fue durante mucho tiempo considerado un disco maldito, un extraño ejercicio de producción musical contaminado con excesos financieros. Inopinadamente, año y medio después de su lanzamiento, cuando el disco se encuentra prácticamente hundido en las listas, Fleetwood Mac lanza su álbum homónimo que, como el siguiente ("Rumours"), emplea técnicas de interpretación y de producción similares a las exploradas en "No Other". Los Fleetwood Mac fueron de inmediato alabados por crítica y público, récord de ventas y acabaron por convertirse en pilares culturales de la música de los 70. Gene Clark siguió, simplemente, olvidado.

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