Es en
Mesopotamía, y sobre todo en Babilonia, durante el segundo milenio antes de
Cristo, donde se produce un importante desarrollo de la astronomía, al igual
que en parte de Egipto. Pese a estar vinculada a prácticas astrológicas, Mesopotamia
aporta excelentes observaciones científicas y descriptivas de los astros
visibles del cielo. Crean la semana dividida en siete días, que se irradia no
sólo a Roma, también a hebreos y otros pueblos semíticos. Siete son los cuerpos
astrales visibles y móviles desde nuestro planeta: el Sol, la Luna, y cinco planetas
(Mercurio, Marte, Venus, Júpiter y Saturno).
Los
babilonios creían que el siete era el número astronómico rector del universo y de
la creación. Otro número astronómico, el tres, estaba vinculado a las fases de
la luna. Pese a que la astronomía moderna habla de cuatro fases lunares (nueva,
creciente, llena y menguante), los antiguos asociaban el menguante y la nueva
en una única fase denominada "la muerte de la luna".
Al asociar el
tres tanto a planetas como a divinidades, acabaron organizándose en triadas o
trinidades, especialmente para el caso de las diosas de fertilidad asociadas
siempre a la luna. De esta tradición hay evidencias en la Antigua Grecia y en
Roma. Aparte de Selene, una arcaica titánide de la Luna (que no tiene mitos, ni
amoríos ni historias y no hay que confundir con Helene), surgen tres
advocaciones de diosas lunares: Ártemis-Diana, la diosa virgen asociada a las
selvas, protectora de niños, adolescentes y la naturaleza salvaje vinculada a
la luna creciente; diosas de la fecundidad como la Ártemis de Efeso,
representada con varias hileras de pechos y vinculada a la luna llena; y
Hécate, la diosa lunar de la muerte, la oscuridad y la magia, vinculada a la
luna menguante. Todas son triples, y como dicen los romanos,
"trivias". Otras muchas divinidades femeninas son triples. De este
modo el tres pasa a ser un importante número astronómico, vinculado a la eterna
renovación, al nacimiento, la plenitud y la muerte con renacimiento. Ambos
números, el tres y el siete, se consideran astronómicos, regentes del cosmos y
también en parte del tiempo, y mágico-religiosos.
Este concepto
se mantiene con el tiempo: para los cristianos, Dios es uno de los
configurantes de la Sagrada Trinidad.
LA SEMANA ROMANA
Nuestra semana
la heredamos de los romanos. Los romanos, aparte de dividir su calendario en meses,
antes del s. III a.C., dividían originariamente su tiempo en nundinas (nundinae),
que eran periodos de nueve días, ocho día corrientes y un noveno que era día de
mercado, feria y encuentros. Pero ese noveno día ya se consideraba el primero
de la siguiente nundina, con lo cual, en la práctica, las nundinas eran
periodos de ocho días. De esa larga costumbre quedan restos en el lenguaje:
"nos vemos dentro de 8 días", "voy al médico cada 8 días"
para referirse a periodos exactos de una semana debido a la primitiva
periodización romana.
Los romanos asumen la semana
mesopotámica mucho antes del inicio de nuestra era. Pero los nombres de los
días no estaban configurados: es en la época alto-imperial cuando los días
asumen sus nombres vinculados a astros con nombres de dioses romanos,
dependiendo en buena parte de la enorme difusión de una modalidad religiosa de
entonces, el culto de Mitra (un dios de origen persa) y su variante posterior,
el culto al Sol Invicto. En ellos, los iniciados pasaban por siete grados
de iniciación protegidos por diferentes divinidades astrales, según iban
alcanzando la perfección moral. También creían que estos astros dividían el
firmamento en siete espacios y su ideal era alcanzar "el séptimo
cielo".
Se
configuraron diferentes órdenes de los días en la semana, pero finalmente fue la
variante del culto al sol Invicto la que crea una semana que se inicia con el
día del Sol (nuestro actual domingo) y acaba con el día de Saturno (nuestro
sábado). Esta semana mitraica es la que heredan los cristianos, cuando su
religión se convierte en la dominante y mayoritaria a partir del s. IV d.C. Así
podemos leerlo aún en Isidoro de Sevilla, que la semana empieza por el domingo
y que éste aún no se llama así de manera oficial:
Dies dicti sunt a deis quorum nomina Romani quibusdam stellis dedicaverunt. Primum enim diem a Sole appellaverunt, qui princeps est omnium stellarum et idem dies caput omnium dierum est. Secundum diem a Luna appellaverunt, quae ex Sole lucem accepit. Tertium ab stella Martis, quae vesper appellatur. Quartum ab stella Mercurii. Quintum ab stella Iovis. Sextum a Veneris stella, quae Luciferum appellaverunt, quae inter omnes stellas plurimum lucis habet. Septimus ab stella Saturni, quae dicitur cursum suum triginta annis explere.
Los días fueron denominados a partir de los dioses cuyos nombres los romanos dedicaron a ciertos astros. En efecto llamaron al primero a partir del Sol, que es la principal de todas las estrellas y el propio día es el día capital de todos los días. Al segundo día lo denominaron por la Luna, que recibe su luz del sol. Al tercero a partir del astro de Marte, que se llama vespertino. Al cuarto por el astro de Mercurio. Al quinto por el astro de Júpiter. Al sexto a partir de la estrella de Venus, que llamaron "Lucifer", que entre todas las estrellas tiene el máximo de luz. El séptimo es por el astro de Saturno, del que se dice que tarda treinta años en completar su órbita.ISIDORO DE SEVILLA, Origines, 5-30. (s. VII d. C.)
La palabra semana viene del
latín septimana (siete días). Los nombres de los días provienen, por
tanto, de siete objetos celestiales que los antiguos mesopotámicos veían
moverse en el cielo y que los romanos adoptaron dando nombre a los días:
Día
|
Grecia
|
Roma
|
Egipto
|
Latín
|
Cuerpo Celestial
|
Lunes
|
Selena
|
Vesta
|
Selkis, Amón
|
dies Lunae
|
Luna
|
Martes
|
Ares
|
Marte
|
Montu, Sacmis
|
dies Martis
|
Marte
|
Miércoles
|
Hermes
|
Mercurio
|
Maat
|
dies Mercurii
|
Mercurio
|
Jueves
|
Zeus
|
Júpiter
|
Ptah
|
dies Iovis
|
Júpiter
|
Viernes
|
Afrodita
|
Venus
|
Hathor
|
dies Veneris
|
Venus
|
Sábado
|
Crono
|
Saturno
|
Gueb, Renenutet
|
Sabbatum
|
Saturno
|
Domingo
|
Apolo, Helio
|
Mitra
|
Ra
|
Dominica
|
Sol
|
Los romanos
mantuvieron la asociación de los mesopotámicos de los cuerpos celestiales con dioses:
- Luna (Selene para los
griegos - Diosa de la luna),
- Marte (Ares para los
griegos - dios de la guerra, por ser rojo como la sangre),
- Mercurio (Hermes para
los griegos - dios de los comerciantes, mensajero de los dioses, y planeta
que está más cerca del sol),
- Júpiter (Zeus para los
griegos - dios padre, por ser el segundo más brillante),
- Venus (Afrodita para
los griegos - diosa de la belleza y el amor, por ser el planeta más
brillante), y
- Saturno (Cronos para
los griegos - dios del tiempo, por ser el más lento).
En el Imperio
Romano de Oriente hablaban griego y nombraron los días de la semana de esta
manera:
Lunes
|
Martes
|
Miércoles
|
Jueves
|
Viernes
|
Sábado
|
Domingo
|
||
ημερα
Σεληνης
|
ημερα
Αρεως
|
ημερα
Ερμου
|
ημερα
Διος
|
ημερα
Αφροδιτης
|
ημερα
Κρονου
|
ημερα
Ηλιου
|
||
hemera
Selenes
|
hemera
Areos
|
hemera
Hermou
|
hemera
Dios
|
hemera
Aphrodites
|
hemera
Kronou
|
hemera
Heliou
|
||
LA
SEMANA CRISTIANA
Con estos nombres pasan los días de la semana a las zonas germánicas y anglosajonas. Es el cristianismo posterior el que realizará dos importantes cambios:
- Sustitución del nombre Saturni
dies por Sabbatum, préstamo en el latín del Sabbat hebreo, en
homenaje a la religión originaria de Cristo, y sustitución del nombre Solis
dies por Dominicus dies o Dominica diez, dado que la dies
en latín puede tener género masculino o femenino: por este motivo decimos en
castellano domingo -del acusativo dominicum- y los italianos doménica
-del latín dominica-. Dominus
quiere decir "señor" en latín.
- El cambio de orden, situando
el "día del Sol", ahora llamado Dominicus, al final de la semana
en lugar de al principio, para ajustarse al Génesis bíblico. Si el día del
Sol era el principal, debía estar al final, como día principal de
descanso, ya que en él Yahvé descansó completando el ciclo de los 7 días
de la creación bíblica.
Había poderosas razones para la
inclusión del Sabbat hebraico en la semana cristiana. Una es sin duda que los
primeros cristianos eran en origen una rama herética del judaísmo que poco a
poco completó su escisión, una escisión que inició su andadura gracias a la
acción y escritos de S. Pablo de Tarso. Los primeros cristianos guardaban el
Sabbat. Desde sus orígenes, los cristianos celebraban el Sabbat, que luego se
convertiría en nuestro sábado, el día de la resurrección de Cristo, tradición
que se mantuvo en prácticamente toda la cristiandad hasta bien entrado el siglo
XX, pese a lo que muchos hoy en día creen.
En los
escritos cristianos que circularon desde fines del s. I, y no sólo los
evangelios canónicos seleccionados en el s. IV, retocados y adoptados como oficiales,
no se menciona que Cristo resucitara en Sabbat o después del Sabbat, mucho
menos en domingo por la simple razón de que no existía el Dominicus Dies
en aquella época, implantado en la semana cristiana bastante después del s. VI
d.C.). Los evangelios dicen exactamente que "al tercer día resucitó",
e incluso en algunos escritos "al llegar el tercer día resucitó".
Según todos los relatos, Jesucristo murió el día anterior al Sabbat de la
Pascua judía y hubo de ser enterrado apresuradamente bastante antes de la
puesta de sol porque los días en la antigüedad no empezaban a las doce de la
noche: un día acababa y otro comenzaba con la puesta de sol, de modo que la
noche era, entera, parte del día siguiente. Además, en Sabbat estaba prohibido
celebrar enterramientos y rituales fúnebres.
Que el domingo tuviese relación tanto con el sol como con Jesús no es coincidencia. El emperador romano Constantino adoraba a Mitra (dios del Sol), pero dice la leyenda que, antes de llegar a ser emperador, cuando luchó contra su rival Majencio por el poder, tuvo un sueño en el cual vio una cruz dentro de un sol con la inscripción "vence con este signo". Constantino adoptó el signo en su estandarte y ganó la batalla, llegando así al poder. Después y por medio del Edicto de Milán (firmado en 313) permitió la libertad del culto cristiano, el cual hasta dicho edicto era oficialmente perseguido por el imperio. Esto favoreció a los cristianos que se desarrollaron mucho a partir de entonces. En el año 321, Constantino declaró que el día del sol (solis dies) fuera de reposo, prohibiendo servicios oficiales, pero permitiendo los trabajos de campo. No lo hace para celebrar el día del Señor, sino para celebrar al Sol Invicto. Los sucesores de Constantino, salvo el emperador Juliano, fueron cristianos y a partir de esta época, la semana se fue cristianizando. Antes del decreto de 321, hay indicaciones que los cristianos celebraban el primer día de la semana (Hechos 20, 7). Para el año 363 el Sínodo de Laodicea ordenó a los cristianos trabajar los sábados y santificar los domingos. Ese decreto sólo afectó a unas diócesis de Anatolia. Luego, en 451 (Concilio de Calcedonia), se decretó que todos los cristianos celebraran el domingo en vez del sábado.
Hemos de precisar que los romanos y todos los pueblos antiguos contaban el tiempo en ordinales durativos y no en fases cumplidas como nosotros (por ejemplo, un niño de diez años estaba en su undécimo año, como en efecto es así una vez que ha cumplido el décimo). Para los primeros cristianos el primer día de la muerte y sepultura de Jesucristo era el viernes, el segundo era el Sabbat (sábado) y, justo en el inicio del tercero, se celebraba la resurrección. Pero ese inicio del tercero se producía exactamente cuando el sol se hundía en el horizonte la tarde del sábado, al final de la hora nona, cuando se iniciaba la primera vigilia. Fue en el Renacimiento cuando empezó a cambiar la concepción del día y se pasó a considerar que el día acababa a las 12 de la noche. A partir de ese momento, la resurrección de Cristo se mantuvo en el llamado "Sábado de Gloria", y a la puesta de sol comenzaban las liturgias y vigilias de resurrección mantenidas hasta nuestros días en las distintas confesiones cristianas (católica, ortodoxa, anglicana, luteranas, etc.).
Hemos de precisar que los romanos y todos los pueblos antiguos contaban el tiempo en ordinales durativos y no en fases cumplidas como nosotros (por ejemplo, un niño de diez años estaba en su undécimo año, como en efecto es así una vez que ha cumplido el décimo). Para los primeros cristianos el primer día de la muerte y sepultura de Jesucristo era el viernes, el segundo era el Sabbat (sábado) y, justo en el inicio del tercero, se celebraba la resurrección. Pero ese inicio del tercero se producía exactamente cuando el sol se hundía en el horizonte la tarde del sábado, al final de la hora nona, cuando se iniciaba la primera vigilia. Fue en el Renacimiento cuando empezó a cambiar la concepción del día y se pasó a considerar que el día acababa a las 12 de la noche. A partir de ese momento, la resurrección de Cristo se mantuvo en el llamado "Sábado de Gloria", y a la puesta de sol comenzaban las liturgias y vigilias de resurrección mantenidas hasta nuestros días en las distintas confesiones cristianas (católica, ortodoxa, anglicana, luteranas, etc.).
En la Edad
Media se consideraba el primer día semanal el solis dies, como se puede
contemplar por ejemplo en el Tapiz de la Creación de la catedral de Gerona, del
s. XI, en que además de la denominación figura una representación del sol en su
carro, orlado de rayos (ver imagen, esquina inferior izquierda). En la Edad Media se perdieron los cómputos temporales
unificados y no se mantuvo regularmente la delimitación antigua del día oficial
que empezaba con la puesta de sol. Privaba la concepción popular que desvinculaba
el día de la noche y tendía a entender que un día empezaba con el amanecer. Por
ese motivo no se entendía que el atardecer del saturni dies (o sábado) fuese
el inicio del día siguiente y esto contribuyó a vincular la resurrección de
Cristo al sábado. Cuando se produjo mucho más tarde el cambio denominativo Dominicus,
y se trasladó al final de la semana, ya nadie asociaba este día con la
resurrección, sino con el séptimo día del Génesis en la reinterpretación
cristiana, y con el día tradicional festivo en que, como los mitraicos, se
producía el ritual de la asamblea para los cristianos.
Fue en el s. XX cuando una visión actualizadora
insistió en trasladar la resurrección de Jesús al domingo, que sería el tercer
día según el cómputo de los cristianos actuales. En el caso de la Iglesia
católica, la celebración de la resurrección se producía desde tiempo inmemorial
en la mañana del sábado (la vigilia Pascual se celebraba la mañana del sábado).
Fue el papa Pío XII quien, en sendos decretos entre los años 1950 y 1955,
obligó a que las vigilias y rituales de resurrección se iniciaran después del
atardecer y fuera considerado el domingo como el gran día. El Concilio Vaticano
II, en los pasados años 60, desterró o prohibió la denominación "Sábado de
Gloria" que hacía referencia al sábado de la gloria de la resurrección,
para decretar que ese sábado sería considerado como "día de espera" y
llamado Sábado Santo, obligando a considerar el domingo de Pascua como el día
de la resurrección de Cristo.
LA
SEMANA EN CASTELLANO
En castellano
la dies latina fue omitida, no así en catalán, francés, italiano, alemán
y holandés. En catalán va delante. En las restantes lenguas la partícula die
se encuentra al final de cada palabra: di: en catalán y francés; tag:
en alemán, dag: en holandés, day: en inglés.
Español
|
Catalán
|
Francés
|
Italiano
|
Inglés
|
Alemán
|
Holandés
|
Portugués
|
Ruso
|
lunes
|
dilluns
|
lundi
|
lunedì
|
Monday
|
Montag
|
Maandag
|
Segunda-feira
|
понедельник
(Ponidelnik) |
martes
|
dimarts
|
mardi
|
martedì
|
Tuesday
|
Dienstag
|
Dinsdag
|
Terça-feira
|
вторник
(Vtornik) |
miércoles
|
dimecres
|
mercredi
|
mercoledì
|
Wednesday
|
Mittwoch
|
Woensdag
|
Quarta-feira
|
среда
(Sreda) |
jueves
|
dijous
|
jeudi
|
giovedì
|
Thursday
|
Donnerstag
|
Donderdag
|
Quinta-feira
|
четверг
(Chetvierg) |
viernes
|
divendres
|
vendredi
|
venerdì
|
Friday
|
Freitag
|
Vrijdag
|
Sexta-feira
|
пятница
(Piatnitsa) |
sabado
|
dissabte
|
samedi
|
sabato
|
Saturday
|
Samstag
|
Zaterdag
|
Sabado
|
суббота
(Subbota) |
domingo
|
diumenge
|
dimanche
|
Domenica
|
Sunday
|
Sonntag
|
Zondag
|
Domingo
|
воскресенье
(Voskresenia) |
Dies, en latín, significa día. La palabra día proviene de la misma raíz que diez, pero sin -s final por haberse adoptado del acusativo diem en lugar del nominativo dies.
Los primeros cinco
días de la semana en castellano no son plural, simplemente son nombres que terminan
en -s. El lingüista catalán Joan Corominas (1905-1995) explicó erróneamente que
se trata de una generalización analógica de nivelación. En latín, los nombres
de los primeros cinco días de la semana eran: dies lunae, dies martis,
dies mercurrii, dies iovis, dies veneris. Todos los días, por
tanto, excepto lunae y mercurii, llevan s al final. La -s
de lunes y miércoles se agregó para nivelar estas palabras con los restantes días
de la semana. Es decir, dies lunae pasó a dieslunis para
que sonase igual que diesmartis. Sin embargo, la explicación más
admitida proviene del hecho de que el latín es una lengua flexiva, en la que no
importa el orden de las palabras: es lo mismo decir dies lunae que lunae
dies. La mayoría de los filólogos concurren que el español, al igual que el
francés y el italiano, tomó los días de la semana usando la segunda variante (lunae
dies), por lo que la -s final no se adoptaría por nivelación sino por
contracción: lunae dies - lunedies - luneies - lunes.
Tal vez la razón de la divergencia de Corominas se justifique en que, en
catalán, dlilluns proviene de dies lunae y equivocadamente lo
extrapola al castellano, donde la palabra lunes proviene de lunae dies. Los
últimos dos días de la semana no llevan -s final. Fueron tomados de Sabbat
y Dominicu (m), sin la palabra dies.
A propósito,
los escandinavos llaman al sábado "laurdagr". "Laur"
es en castellano "lavar": el sábado se lavaban para prepararse para
el día siguiente, el día del Sol.
LA
SEMANA PORTUGUESA
Lingüísticamente
el gallego (idioma hablado en Galicia, comunidad autónoma de España) y el portugués
son el mismo idioma con la salvedad de que su ortografía es distinta. Por eso los
días en portugués antiguo eran casi igual que en gallego:
Portugués actual
|
Portugués antiguo
|
Gallego
|
Asturleonés
|
Segunda Feira
|
Lues
|
Luns/Luis
|
Llunes
|
Terça Feira
|
Martes
|
Martes
|
Martes
|
Quarta Feira
|
Mércores
|
Mércores
|
Miércoles
|
Quinta Feira
|
Joves
|
Xoves
|
Xueves
|
Sexta Feira
|
Venres
|
Venres
|
Vienres
|
Sábado
|
Sábado
|
Sábado
|
Sábadu
|
Domingo
|
Domingo
|
Domingo
|
Domingu
|
La forma de nombrar los días de entresemana en portugués tiene que ver con la labor misionera de San Martín de Braga y su empeño por desterrar las supersticiones de los campesinos. Su De Correctione Rusticorum incluye (cap. 9), entre otras costumbres a desterrar, un llamamiento a los campesinos para que dejen de dedicar los días de la semana a los dioses paganos, pues son obra del demonio. Siendo el domingo el primer día de la semana, el resto se nombran a partir de este con el añadido del término litúrgico "feira". El portugués mantuvo Sabbat y Dominica, pero modificó los nombres de los restantes días.
En inglés se reemplazó a los dioses
romanos por las deidades nórdicas, de igual modo a como el latín reemplazó los
dioses griegos por los romanos. No relaciona el sábado con el Sabbat
judío, ni tampoco el domingo con Dominicu. Respectivamente mantienen a Saturno
y al Sol en sus respectivos nombres:
1. Monday
proviene de Moon (luna, en inglés).
2. Tuesday
proviene de Tiw (dios de la guerra).
3. Wednesday
de Woden (el dios jefe).
4. Thursday
de Thor (dios de los truenos).
5. Friday
de Freya (diosa del amor y la fertilidad).
6. En inglés, domingo es Sunday
(Sun: Sol, day: día) y sábado es Saturday (Saturn:
Saturno, day: día).
Los
nombres de los días en alemán son parecidos al inglés, con la excepción del
miércoles que significa "media semana", Mittwoch mitt- woch
(die Woche es semana). En inglés, se dice informalmente "hump
day" al miércoles, literalmente "día de la joroba", que
refiere al momento en que la semana va mediada.
LA SEMANA RUSA
En puridad,
los nombres de los días en ruso no son una simple enumeración:
- Понедельник (ponidelnik),
compuesto de по (po = después) y неделя (ñedelia = semana) o
"Después de la semana". Неделя (semana) está compuesto de не (nie
= no) y дела (dielá = asuntos, negocios). Entonces, понедельник significa
después de no hacer nada, o después del descanso del fin se semana.
- вторник (vtornik)
viene de второй (vtoroi = segundo).
- среда (sreda) de
средни (spredni = del medio) o "día del medio".
- четверг (chetvierg) de
четыре (chetire = cuatro).
- пятница (piatnitsa) de
пять (piatch = cinco) o "quinto día".
- суббота (subbota) del sabbat
o sábado.
- воскресенье (voskresenia)
renacimiento de Jesús, más allá (вос-) de la cruz (крест).
Es muy interesante que el ruso
considere el Domingo el primer día, pues según el cuarto mandamiento ortodoxo:
4. Помни день субботний, чтобы святить его; шесть дней работай и делай в них всякие дела твои, а день седьмой - суббота Господу4. Acuérdate del día de Sabbat ("субботний" es el genitivo de суббота, subbota = sábado). Trabaja seis días y haz todos tus quehaceres - El sábado es de Dios.
Los
ortodoxos rusos no reemplazan el sábado por el domingo. El sábado continúa
siendo sagrado y representa el descanso de Jesús antes de resucitar. El domingo
sería una extensión de la celebración. Entonces Понедельник, no es el primer
día de la semana, sino el primer día del descanso extendido.
LA SEMANA TURCA
En turco los
días de la semana son:
Nombre
|
Pronunciación
|
Significado
|
pazartesi
|
pasartesi
|
Lunes
- Día después del Domingo (pazar).
|
sali
|
sali
|
Martes
- Día de embarcación.
|
çarşamba
|
charshamba
|
Miércoles
- Cuarto día de çar (cuarto) şanba (día).
|
perşembe
|
pershembe
|
Jueves
- Quinto día de penc (quinto) şenbe (día).
|
cuma
|
yuma
|
Viernes
- Día de la asamblea.
|
cumartesi
|
yumartesi
|
Sábado
- El día después de la asamblea.
|
pazar
|
pasar
|
Domingo
- Bazar, Mercado (Feria, Feriado).
|
LA SEMANA ÁRABE
También en
árabe se denominan los días de la semana por numeración:
- El primer día de la semana coincide
con el domingo y se llama أحد (ahad), en dialecto marroquí (had), derivado
del número uno.
- El lunes se llama اثنين
(ithnayn), en dialecto marroquí (tnin), derivado del número dos.
- El martes se llama ثلاثاء
(thulathâ), en dialecto marroquí (tleta), derivado del número tres.
- El miércoles se llama أربعاء
(arba'â), en dialecto marroquí (arb'a), derivado del número cuatro.
- El jueves se llama خميس
(khamîs), en dialecto marroquí (khmis), derivado del número cinco.
- A partir del viernes el árabe
se aparta de la numeración. El viernes es el día de la reunión en la
mezquita para los musulmanes y esto ha influido en la lengua árabe para
que se llame خمعة (ğum'a) "reunión".
- El sábado en árabe es سبت (sabt), su origen es por tanto hebreo.
LA SEMANA HEBREA
Es muy posible
la teoría de que la enumeración árabe proviene del hebreo. Los árabes, al volverse
monoteístas, adoptaron la nomenclatura hebrea (bíblica), agregando "djuma"
que significa asamblea. La palabra hebrea "yom" significa: día
y en árabe es "yum".
- En hebreo: "yom
rishon" (1er día) es domingo, día laboral después del "yom
shabat" (sábado).
- "yom sheni"
(2do día).
- "yom shlishi"
(3er día).
- "yom reviyi"
(4to día).
- "yom hamishi"
(5to día).
- "yom shishi"
(6to dia).
- y cierra la semana el "yom
shabat" que proviene de la raíz sh-b-t (descanso), ya que
según la mitología judeo-cristiana el mundo fue creado en 6 días y en el
séptimo, Dios descansó.
LA SEMANA QUECHUA
Quechua
|
Significado
|
Astro
|
Killa P'unchay
|
Día de la Luna
|
Killa (Luna)
|
Ati P'unchay
|
Día de la Guerra
|
Ati (Marte)
|
Qoyllor P'unchay
|
Día del Lucero
|
Qoyllor (Mercurio)
|
Illa P'unchay
|
Día del Rayo
|
Illa (Júpiter)
|
Ch'ashka P'unchay
|
Día de la Estrella
|
Ch'ashka (Venus)
|
K'uichi P'unchay
|
Día del Arco Iris
|
K'uichi (Saturno)
|
Inti P'unchay
|
Día del Sol
|
Inti (Sol)
|
Los nombres en quechua son adaptaciones bastante recientes, no son los que se usaban antes de la invasión europea del siglo XVI. Están muy posiblemente influidos por Kon-tiki, nombre de la balsa utilizada por el explorador noruego Thor Heyerdahl (1914-2002) en su expedición de 1947 por el océano Pacífico desde Sudamérica hasta la Polinesia.
No hay
palabras para los nombres de los días de la semana ni en maya ni en náhuatl.
Son culturas muy diferentes a las europeas, con medidas de tiempo muy distintas.
No existían meses ni semanas, pero su métrica temporal era mucho más precisa
que la de las civilizaciones del Viejo Mundo.


:quality(85)//s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2018/04/12104106/luna-sol.jpg)





