"Primer" (2004) es una película extremadamente compleja y sofisticada. Antes que una película, parece un rompecabezas con apariencia científica. Su director y guionista, Shane Carruth, siempre ha declarado que esa fue su finalidad y que, de hecho, ese tipo de películas que necesitan ser vistas varias veces para ser entendidas, es el tipo de cine que le gusta. Ya tendremos tiempo, más adelante, en varios escolios, de analizar esta pretensión. Ahora vamos a intentar poner luz a esta enigmática película.
Empecemos respondiendo a una pregunta importante.
¿Cómo funciona la máquina del tiempo en el filme?
Las máquinas (porque son varias) para viajar en el tiempo en la película funcionan del siguiente modo (como se encargan los dos protagonistas de explicarlo varias veces en el filme):
- Cuando se enciende la máquina (es una caja, a veces con forma de sarcófago), se abre un canal en el espacio-tiempo. Dependiendo del tamaño de la caja, se necesita más o menos tiempo para estabilizar dicho canal.
- Cuando se apaga la caja, el campo electromagnético previamente estabilizado disminuye hasta desaparecer. Este hecho produce que el canal antes abierto, se cierre.
- Un chisme (un tentetieso, creo que es) colocado dentro de la caja entre el momento en que se enciende la caja y el momento en que se apaga, no "percibe" que el tiempo transcurra del modo lineal habitual. De hecho, el chisme pasa del punto inicial A al punto final B una y otra vez, de manera imprecisa, en un bucle repetitivo. Esto sucede hasta que el chisme es extraído de la caja. De hecho, se comenta que hay una cierta probabilidad de que, tanto en el punto inicial como en el final, la onda electromagnética se colapse y el chisme salga del bucle por sí mismo. La película no lo explica del todo bien (como tantas otras cosas), pero dicha probabilidad no es muy alta, como tampoco muy baja. Este dato es innecesario para entender lo demás.
- Como la trayectoria desde el punto inicial al final ha de ser siempre un número impar de veces, la cantidad de tiempo experimentado dentro de la caja será un número impar de minutos. De igual modo, si el chisme se introduce en uno de los puntos y es extraído en el mismo punto, el número de minutos será par. En la película se hace la asunción de que el tiempo transcurrido siempre es un número entero, pero es algo que carece de toda lógica.
- Si el chisme es un objeto inanimado, la onda electromagnética solo puede colapsar cuando un ser humano lo extraiga de la caja. Si mediante un robot o un ordenador se midiese la cantidad de tiempo transcurrido, se podría colocar el chisme en el punto final y hacer que salga con exactitud en el punto inicial, lo cual significa que el chisme ha viajado hacia atrás en el tiempo.
- Se explica que el campo electromagnético se estabiliza de manera gradual (parabólica) y desaparece de igual forma gradual. Es en ese tránsito (de estabilización), mientras el campo es débil, cuando se puede entrar y salir de la caja de forma segura en lo que los protagonistas llaman una "ventana" temporal.
- Si un ser humano decide realizar ese viaje en el tiempo, ha de encender la caja en el momento en que desee salir de ella y aislarse (en un hotel) para que no pueda modificar los eventos de ese día, por ejemplo, impedir que él mismo entrase en la caja, lo que supondría la existencia de dos individuos iguales bajo una única identidad en un mismo sitio. No dicen que no sea posible, simplemente que no está bien.
- El individuo que se aísla en el hotel solo debería disponer de una opción, toda vez que ha encendido la máquina: introducirse en ella (si es que no cambia de opinión), desapareciendo así de esa línea temporal. Si la máquina ha funcionado durante seis horas tras el encendido, habrá seis horas en las que convivan dos réplicas de una misma persona: el que ha salido de la caja (el individuo una vez que ha viajado atrás en el tiempo) podrá hacer cosas mientras el que aún no se ha introducido permanece en el hotel.
- Un poco antes de que la máquina se apague, el humano puede meterse dentro de ella. El individuo que está dentro de la caja percibe lo mismo que si la máquina se encendiese y, después, se volviese a apagar (el tiempo está corriendo hacia atrás en esa rama del bucle entre B y A). Mientras se halla dentro de la caja, el humano no tiene control alguno sobre el campo electromagnético. Para poder salir en el momento previsto del arranque, necesita llevar un cronómetro para asegurarse permanecer dentro el tiempo correcto, de lo contrario, realizaría múltiples viajes de ida y vuelta antes de lograr salir, llegando incluso a morir dentro de ella. Esto no se explota en modo alguno en la película.
- Entrar o salir de la caja cuando el campo electromagnético es intenso (no en los puntos inicial A o final B) es posible, pero muy peligroso. De hecho, uno de los personajes se agobia y sale demasiado pronto (aunque para el otro personaje es demasiado tarde, lo cual es un contrasentido porque están yendo de B a A), sintiéndose de inmediato gravemente enfermo. El uso repetido de la caja tiene consecuencias para la salud de quienes la usan (una sola vez puede ser más o menos inocua, no así la acumulación de efectos tras muchos viajes en el tiempo). Estando el campo a cero, se puede entrar y salir sin riesgo, pero si se viaja hacia atrás en el tiempo hay que ingresar a la caja justo antes de que se apague y salir justo antes de que se encienda. Esta parte "técnica" del viaje en el tiempo podría haberse omitido perfectamente.
- La caja ha de estar inundada con argón, un gas noble inerte e inofensivo, para funcionar. Por ese motivo los humanos deben introducirse en ella con botellas de oxígeno. Es otro aspecto técnico que no tiene ninguna relevancia y que parece introducido en el guion porque a su autor le dio la gana explicar el funcionamiento de la caja llenándola de argón.
- Aunque las cajas por dentro apenas se describen (no se ven) en la película, son pequeñas, oscuras y silenciosas. Se puede soñar dentro de ellas.
Este es el planteamiento de viaje en el tiempo de esta película. Una vez entendido este funcionamiento, y es fácil no captar los entresijos del viaje, ya es posible lanzarse tranquilamente a seguir el desarrollo de la trama. Pero no hay que olvidar lo siguiente:
- Los primeros diez minutos del filme están dedicados a la construcción de sus dos personajes principales (Abe, el rubio, y Aaron, el moreno, que es interpretado por el propio director).
- Los siguientes diez minutos describen la construcción de la máquina del tiempo. Hay mucho parlamento científico acerca de ella, pero realmente no es importante para la trama y tampoco aporta mucho, salvo forzar el entendimiento del espectador.
- Es en este momento, alrededor del minuto veinte, cuando se puede ver a Abe, desde un tejado, mirando a sí mismo entrar en el lugar donde se encuentra la máquina. Esto significa que los personajes que se encuentran en el tejado, ya han viajado en el tiempo. El momento en que los personajes entran en ella sucede quince minutos después.
- Después de ese momento, todo se complica porque los protagonistas, que intentan todo el tiempo demostrar que son más astutos que el otro, atentan contra las reglas del viaje del tiempo y se mienten u ocultan hechos con descaro.
Argumento de la película
Aaron, Abe, Philip y Robert trabajan en una empresa de semiconductores durante el día y venden productos electrónicos caseros en su tiempo libre. Aunque han registrado patentes interesantes, nunca han ganado mucho dinero ellas. En una ocasión, un individuo llamado Joseph Platts les robó su idea, dejándolos sin recursos.
Son las navidades. Cada uno de ellos, por turnos, presenta una idea. Robert desea construir una máquina que pueda reducir la masa de un objeto dentro de ella, manipulando los efectos gravitatorios. Esta caja requiere superconductividad, lo que requiere muy bajas temperaturas, por lo que buscan ideas para hacer que funcione a temperatura ambiente. Además, la caja ha de estar herméticamente sellada e inundada de argón para que funcione correctamente. Empleando diversos chismes y un convertidor catalítico de paladio, construyen un prototipo en el garaje de Aaron.
Aaron y Abe descubren, experimentando, que la máquina realmente funciona. Ponen un chisme dentro de la caja y comprueban que su masa ha disminuido. Mientras juguetea con el dispositivo, Aaron mete su mano dentro del campo electromagnético generado y Abe pone sus manos haciendo aparecer agujeros en dicho campo (todo esto será de alguna importancia más adelante). Aaron y Abe, absortos por las implicaciones del dispositivo, se desentienden de Robert y de Philip, haciendo lo que Platts les hizo previamente a todos: eliminarlos del proyecto. Urden la excusa de que el garaje de Aaron tiene que ser fumigado para conseguir este objetivo. Además, necesitan tiempo para entender completamente la máquina antes de hacer público el invento.
Varios meses más tarde, en marzo, obtienen fondos de Thomas Granger. Al mismo tiempo, Abe inicia una relación con la hija de este, Rachel. Aaron está felizmente casado con su esposa Kara, con quien tiene una hija, Lauren. Abe intenta averiguar cómo funciona la máquina, sin lograrlo.
Es lunes
Abe se acerca a Aaron, quien está sentado en un banco y escuchando algo a través de un auricular (y continúa haciéndolo durante el resto del día). Abe convence a Aaron para que se tome el día libre en el trabajo y luego guía a Aaron a través de una serie de descubrimientos que ha hecho. Tras repetidos experimentos, Abe se dio cuenta de que un hongo extraño estaba creciendo sobre el chisme. Al analizarlo, se comprobó que el hongo era perfectamente normal, pero que había crecido en una proporción que solo es posible al cabo de los meses, no los días. Posteriormente colocó su reloj de pulsera en la caja y descubrió que la caja funcionaba como una máquina del tiempo (la que arriba hemos explicado). Los dos razonan inmediatamente que es posible usarla para viajar hacia atrás en el tiempo. Abe revela a Aaron que ya lo ha hecho, que ha construido una máquina del tiempo del tamaño de un ataúd (la caja A) y que la ha colocado en un edificio de trasteros de alquiler. A las 08:30 de ese lunes, Abe programó la caja A para que se activase al cabo de quince minutos. Luego se alejó del edificio y se aisló en un hotel. La caja se activó a las 08:45, completándose el encendido a las 08:49. A las 15:15, Abe regresó y apagó la caja A. Tardó otros cuatro minutos en apagarse por completo. Y entonces se metió dentro. Abe esperó seis horas y media (aunque, en la película, esta cifra se dice que fue "seis horas") y salió de la caja justo después de que se activase, a las 08:45 del lunes. Entonces se acercó a Aaron, quien estaba sentado en el banco con un auricular en la oreja. A las 15:15 de ese mismo lunes, Aaron y Abe-2 pueden ver a Abe-1 regresar a la caja A, subir, apagarla y desaparecer en el pasado.
Es martes
Abe le dice a Aaron que ganó aquel mismo lunes un buen montón de dinero con una operación en bolsa. Aaron ya tiene su propia caja: la caja B. Encienden las cajas a las 08:30 del martes, se esconden en el hotel todo el día y regresan a las 15:15. Abe sale de la caja A a las 08:45 del martes como se esperaba, pero Aaron se pone nervioso hacia el final del viaje y sale de la caja B uno o dos minutos antes (o, desde la perspectiva de Abe, uno o dos minutos tarde), sufriendo una grave reacción física. Son las 08:50 de la mañana del martes.
Ganan algo más de dinero en el mercado de valores. Esa noche, mantienen una conversación con la esposa de Aaron, Kara, sobre la posibilidad de procurarse una riqueza ilimitada. Aaron plantea la hipótesis de golpear a Joseph Platts en la cara, luego retroceder en el tiempo y decirse a sí mismo que no lo haga, para que nunca suceda. Abe dice que no pueden hacer eso, no porque sea moralmente incorrecto golpear a Joseph Platts en la cara, sino porque esto supondría que hubiese dos Aarons, contraviniendo la primera de las reglas. Kara entonces menciona que hay un ruido misterioso en el ático. ¿Ratas?
Es miércoles
Aaron y Abe discuten en el supermercado y en la gasolinera sobre paradojas, libre albedrío, paranoia y predestinación. Un punto particular que Aarón plantea es el problema de vivir en un universo que ha sido diseñado por otra persona. En el hotel, y luego ese miércoles por la tarde en la biblioteca, Abe y Aaron discuten sobre las razones por las que Aaron está manteniendo en secreto ante Kara, su esposa, la existencia de las máquinas del tiempo. También discuten sobre Robert y Philip. Acuerdan darles una cierta cantidad de dinero en concepto de derechos de patente para aliviar sus conciencias.
Retroceden en el tiempo como de costumbre. A las 08:15 del miércoles, poco después de salir la máquina, Aaron sangra por la oreja. Ese día realizan sus operaciones bursátiles con todo éxito. Por la tarde admiten que el garaje ya ha sido desinfectado, y se reanuda el trabajo que venían desarrollando con Robert y Philip, quienes reciben sus regalos de Aaron y Abe.
Robert relata una historia interesante. El lunes por la noche fue su fiesta de cumpleaños. Abe no estaba allí, pero su novia Rachel sí. También acudió el ex novio de Rachel, quien entró a la fiesta blandiendo una escopeta. Igualmente estuvo Aaron, quien arriesgó su vida para evitar una situación violenta.
Por la noche, mientras buscan fuera de casa el gato desaparecido de Aaron, Abe se enoja con Aaron por arriesgar su vida de aquella manera. Abe se muestra confundido ante el hecho de que Aaron actuase de manera tan irresponsable. Aaron pone excusas y afirma que, desde el descubrimiento de las máquinas del tiempo, contempla el mundo de otra manera. Sin embargo, no explica sus acciones.
Es jueves
Idéntica rutina. Durante el día que pasan en el hotel, suena el teléfono de Aaron. Es Kara, preguntando por la cena. Este hecho es interpretado como un error, porque se supone que Aaron está aislado. Abe le pide a Aaron que no lleve el teléfono en el tiempo consigo, una forma perfectamente sensata de evitar la posibilidad de una paradoja.
Retroceden en el tiempo como de costumbre. Por segunda vez, Aaron ve un partido deportivo (cuyo resultado ya conocen) mientras Abe come un panecillo. Luego, de camino a un restaurante, el teléfono celular de Aaron (que descuidadamente ha llevado a través del tiempo) vuelve a sonar. Este hecho supone un punto de inflexión en la película. En ese momento hay dos Aarons (uno de ellos está en el hotel) y, debido a su torpeza, hay dos teléfonos móviles (uno de ellos en el hotel). Si el teléfono que lleva Aaron en la mano está sonando, eso significa que el teléfono que permanece en el hotel no suena. De este modo la simetría se rompe y la historia ha cambiado.
Es viernes
Alrededor de las 02:00 de la mañana del viernes, unos niños activan las alarmas de los automóviles frente a la casa de Abe. Abe va a casa de Aaron y lo saca de la cama. Abe revela que ha estado encendiendo rutinariamente las cajas a las 17:00 y apagándolas a la mañana siguiente.
Abe presenta un plan confuso y peligroso: visitar a Joseph Platts en su casa, golpearlo en la cara y luego, alrededor de las 03:00 del viernes, usar esas cajas que ha dejado encendidas para retroceder en el tiempo hasta las 17:00 del jueves y asegurarse de que no salten las alarmas del automóvil ni que haya golpes. En teoría, como resultado, tanto los dobles de Aaron como los de Abe se quedarían en la cama toda la noche, entrarían en sus cajas a las 15:15 del viernes como de costumbre y abandonarían esta línea de tiempo permanentemente, dejando solo uno de cada uno de Aaron y Abe atrás.
Aaron corre detrás de Granger y, cuando se acercan el uno al otro, Aaron tropieza y cae, y Granger queda inconsciente. Acuestan a Granger en la casa de Abe. Al parecer, Aaron no puede acercarse a él sin dejarlo inconsciente. Verifican que las cajas están encendidas. Aaron propone apagarlas para comprobar si Granger está dentro, un acto cuyas consecuencias serían extremadamente difíciles de adivinar. No lo hacen. ¿Por qué Granger ha regresado en el tiempo? Obviamente, en algún momento en el futuro, Granger se enteró de la existencia de las cajas. Además, algo sucedió para que retrocediese en el tiempo con objeto de observar a Aaron y a Abe. Concluyen que la situación tendría que ser muy grave, pero que no tienen ni idea de cuál podría ser. La historia definitivamente ha cambiado ahora que Granger ha regresado, pero no tienen forma de adivinar si la situación en cuestión ha sido completamente evitada por sus interacciones con ellos y el resto del universo, o aún puede estar a punto de suceder.
Abe pierde los nervios y revela que construyó una caja a prueba de fallos (Failsafe), que está ubicada en otro trastero. Esa caja ha estado funcionando durante 3 días y 22 horas, en otras palabras, desde el lunes por la mañana. Abe la construyó hacia las 05:00 del lunes, luego volvió a la cama y a las 08:30 regresó para arrancar la caja A. Hacia las 03:00 del viernes, Abe regresa a la caja a prueba de fallos, con oxígeno y agua para cuatro días y un pequeño tanque de óxido nitroso de grado médico, entra y viaja hasta las 05:00 del lunes.
De nuevo es lunes
Abe-2 sale de la caja a prueba de fallos a las 05:00. Viaja a su casa y desvanece a su doble, que está en la cama, con óxido nitroso. Esconde a su doble en el baño. Ahora hay permanentemente dos Abes en esta línea de tiempo.
De nuevo se sucede la escena en la que Aaron está sentado en un banco, escuchando lo que supuestamente es baloncesto en su auricular. Abe-2 está enfermo, tras haber pasado cuatro días con muy poca comida, y se encuentra en estado de shock tras gasear violentamente a su doble. Aaron, sin embargo, repite la mayoría de las mismas líneas que la última vez.
Cuando Abe se desmaya, se desvela que Aaron no está escuchando baloncesto, sino una grabación de esa misma conversación. La grabación debe haberse realizado en alguna línea de tiempo anterior. El Aaron con auricular en el oído no es el Aarón original. Luego tampoco es la línea de tiempo original.
Aaron y Abe se enfrentan y explican lo que ha sucedido (es posiblemente la secuencia más difícil de seguir de toda la película debido a la falta de CGI, que imposibilita poner a más de un Aaron en la pantalla al mismo tiempo).
Al parecer, Aaron descubrió el viaje en el tiempo antes que Abe y no se lo dijo, eliminándolo del descubrimiento exactamente de la misma manera que ambos cortaron con Robert y Philip, o del modo en que Platts los eliminó a los cuatro. Aaron ha estado construyendo sus propias cajas durante más tiempo que Abe. Aaron explica que el hecho de que las cajas sean de un solo uso, pero reciclables, significa que aunque no puedes volver a entrar en la caja de la que saliste, es posible llevar otra caja consigo, activarla al salir y usarla, viajando de nuevo al mismo momento en el tiempo. Sin que sepamos cuándo, en algún momento del pasado, Aaron creó su propia caja a prueba de fallos. Algún tiempo después, construyó una segunda máquina del tiempo, la dobló y usó su caja a prueba de fallos para regresar a las 05:00 del domingo, llevándose la segunda máquina con él. Al llegar a casa, configuró la segunda máquina del tiempo como una nueva caja a prueba de fallos, que comenzaría a funcionar una hora más tarde. Aaron fue a su casa y drogó la leche de cereales que tomaba durante el desayuno su doble, escondiéndolo en estado comatoso en el ático. Este es el ruido a pájaros o ratas que Kara menciona el miércoles por la noche. Ahora hay dos Aarons en esta línea de tiempo, permanentemente. Aaron asumió la identidad de su doble y grabó todas las conversaciones de la semana. Luego usó su segunda caja a prueba de fallas (porque no puede reutilizar la primera caja a prueba de fallos al haber salido de ella una vez) para retroceder en el tiempo al domingo una vez más. Se convierte en Aaron-3, y su distintivo es un jersey blanco. Aaron-3 llega a su casa justo cuando Aaron-2 ha drogado y escondido a Aaron-1. Aaron-3 intenta someter a Aaron-2, pero está demasiado agotado y no lo consigue. Tras una conversación, Aaron-3 persuade a Aaron-2 para que se vaya. Ahora hay tres versiones permanentes de Aarón: Aaron-1, que está drogado en el ático; Aaron-2, que se ha ido de la ciudad; y Aaron-3, a quien hemos estado viendo desde la primera escena del banco, con los auriculares en la oreja alimentándole líneas.
Como Aaron-3 ha estado muy expuesto a las cajas, comienza a sangrar por la oreja el miércoles. Este es también el motivo por el que su contacto con Thomas Granger casi los mata a ambos.
El narrador en off de la historia es Aaron-2, que llama a Aaron-1 (el Primer) algún tiempo después de los eventos de la película.
Aaron eligió regresar, duplicándose permanentemente dos veces, debido a la fiesta. Aaron-3 arriesga su vida para paliar la situación porque, habiendo dos Aarons en la línea de tiempo, él realmente no importa: no tiene derecho a la familia de Aaron-1.
Hay una escena de baloncesto, que tiene lugar en algún momento a mediados del lunes, importante para el argumento. Esta escena establece que fue Aaron quien invitó a la fiesta al primo del ex novio de Rachel, y quien sugirió a Will que trajese al ex novio de Rachel con él. En otras palabras, lo que sucedió en la fiesta fue indirectamente culpa de Aaron. Aaron-3 pensó que el problema se resolvió permanentemente, pero el hecho de que Thomas Granger regresara a tiempo a las 17:00 del jueves indica que no fue así. Aaron-3 y Abe-2 resultan proféticos. Deciden diseñar la situación para que el ex novio de Rachel sea arrestado y encarcelado.
Aaron y Abe sufren los efectos de una gran cantidad de viajes en el tiempo: no pueden escribir correctamente. En este punto, el narrador, Aaron-2, recuerda que él no proviene de una línea de tiempo donde todo funcione perfectamente. De hecho, nunca estuvo en la fiesta. Sin embargo, el celoso ex-novio de Rachel es arrestado y encarcelado.
Martes de nuevo
Aaron-1 se despierta en su propio ático después de haber sido drogado 24 horas antes por su doble. Hay tres cajas a prueba de fallos que nadie ha pensado en apagar, además de la caja A original de Abe-1 que aún no se ha activado pero que, sin embargo, está operativa.
Aaron-3 y Abe-2 terminan en el aeropuerto. Aaron va a robar el pasaporte de su doble y salir del país, porque nunca podrá volver a casa. Ha perdido a Kara y Lauren a manos de Aaron-1. Abe, mientras tanto, se quedará atrás para sabotear los intentos de sus dobles de construir las máquinas del tiempo. Y, más siniestramente, quedarse cerca de Kara y Lauren y protegerlas de Aaron-3.
Al otro lado del mundo, Aaron-2 hace su llamada telefónica a Aaron-1. Aaron-1 graba la conversación y cree, o tal vez no, a AAron-2. Este explica toda la historia, incluyendo por qué drogó a Aaron-1.
Aaron-2 cuelga y comienza la construcción de una máquina del tiempo del tamaño de un almacén.
Una revisión crítica
El hecho de que Primer sea tan intencionalmente compleja es, en buena parte, debido a sus limitaciones presupuestarias: no hay efectos especiales y, como se trata de una película con viajes en el tiempo y líneas temporales entrecruzadas, que en una misma escena no podamos ver juntos a los dobles de un mismo personaje o que haya errores de continuidad entre dos escenas que se supone suceden en el mismo momento, limita mucho la capacidad para entender lo que pasa. Ya en un primer visionado es fácil advertir que el guion está plagado de detalles que intentan pasar inadvertidos, camuflados en la continua farfolla de sus personajes o en el foro del escenario en que se encuentran. Esos detalles, no siempre bien expuestos aunque supervivan en el oleaje, convierten la película en una historia detectivesca en la que el espectador ha de hacer encajar todas las piezas del misterio. Urdida por su guionista y director, conviene admitir que su empeño en borrar todas las huellas fue ejecutado del modo más eficiente posible. El problema de "Primer" es que, durante el proceso de eliminar cualquier intento de claridad, el director no ha sabido o no ha sido capaz de estructurar adecuadamente la narración. La acción no se explica en las imágenes y el espectador ha de conformarse con asistir impávido a las muchas conversaciones que mantienen sus protagonistas. No hay secuencias que permitan ir explicando las idas y venidas de la trama, que son abundantes, porque este filme habla de viajes en el tiempo y entrecruzamientos de líneas temporales, un género en el que, al parecer, todo está permitido.
Una de las herramientas elegidas por el director para complicar la película es hacer que muchas cuestiones clave del argumento sucedan fuera de la pantalla y en diferentes líneas de tiempo. La película sigue el punto de vista de uno de los personajes, Abe, pero no se detiene demasiado en Aaron, o lo hace participar solo como apoyo argumental del primero. De ahí mi opinión de que la estructura narrativa no está bien alcanzada: ese personaje, el de Aaron, realiza muchas acciones confusas. ¿A propósito porque el personaje es así, o porque es decisión externa, del guionista? Yo tiendo a pensar lo segundo.
En cuanto todo el asunto de las cajas y su ingeniería o física subyacente, es pura farfolla. Hay que partir de un hecho sustancial. Los viajes en el tiempo no existen, de modo que cualquier autor (literario, cinematográfico, de lo que sea) tiene potestad, permiso, derecho y hasta la obligación de plantearlos y justificarlos como le dé la real gana. El guionista ha decidido aportar un sustrato realista a su filme, narrando el nacimiento de la dichosa máquina y queriendo vendérnosla como una posibilidad científica irreal, pero realista. Esta película opta, de ese modo, por un argot científico en su primera mitad. A algunos estas explicaciones del filme les parecen buenas argumentaciones científicas, pero no son tales. Que unos ingenieros encuentren, de repente, un bucle temporal que se repite indefinidamente y que por ello descubran la posibilidad de viajar en el tiempo (hacia atrás) si construyen una máquina basada en el mismo principio, no es una ley científica. Es un recurso de la imaginación. Personalmente no he encontrado tanta sesudez en el argot científico de los protagonistas, algo que al parecer a muchos espectadores ha despistado o incluso frustrado. La he visto en versión original y toda esa primera parte me pareció una manera rápida de hacer avanzar en el guion un discurso en apariencia técnico con el solo objeto de construir a los personajes principales. Nada más. El asunto de los hongos, por ejemplo, es algo que perfectamente puede omitirse y no pasa nada: solo están ahí para explicar que han descubierto un bucle de tiempo que se sucede una y otra vez mientras cierto campo electromagnético se encuentra activado. Lo mismo se puede decir de la inclusión de la superconductividad (creo que solo sirve para una escena en la que se ven virutas levitando), o el argón o cualquier otro aspecto de la maquinita. Es todo atrezo. De hecho, toda la primera mitad de la película puede omitirse y no pasa nada. El filme pudo haber iniciado su discurso con la máquina ya construida y en la escena en que Aaron ve a Abe a través de unos prismáticos. Eso habría concedido al filme más tiempo para enlazar toda la trama e intriga.
El director y guionista opta a partir de ese momento por una narración atropellada, esquilmada y desorientadora, donde, como he referido antes, suceden muchas (en realidad, son pocas) cosas fuera de cámara o dentro de ella. Por eso mismo yo tengo mis dudas sobre las intenciones reales del director, quien escogió qué aspectos se iban a mostrar en pantalla y cuáles no.
No son pocos los que han declarado que la obra les parece fascinante, de una complejidad soberbia. Bueno, la intención era plantear una película compleja de seguir. La tesis no puede ser cuán complicada resultó finalmente, o el tiempo que uno necesita para entenderlo todo. El fondo debe versar sobre cuán coherente y cinematográfico es el resultado. Otros muchos la han tachado de soberano tostón (frustrante). Seguramente el director, con esta obra, haya querido demostrar que su mente es tan superior a la de los espectadores, y tan formidable su talento creativo, que puede permitirse plantear a estos un reto intelectual en forma de imágenes. El problema es que, con ello, olvidó diseñar un puzzle: le salió un galimatías.
Expliquemos por qué afirmo lo anterior y, para ello, analicemos un momento decisivo de la trama que, no obstante, es igualmente confuso.
La noche en que Abe habla con Aaron sobre los viajes en el tiempo, sucede algún tipo de incidente en una fiesta de cumpleaños. El ex de la novia de Abe entra a la fiesta portando un arma. No queda claro (tampoco es extraño, a estas alturas) qué sucedió. Tampoco por qué Aaron decide retroceder en el tiempo y cambiar lo que sucedió en la fiesta. ¿Tal vez hubo heridos la primera vez y piensa que es su obligación moral evitarlo? O más cínicamente, ¿tal vez solo desea ser un héroe, aunque con ello introduzca una paradoja temporal de consecuencias imprevisibles? En cualquier caso, es cuando Aaron se entera de la máquina a prueba de fallos de Abe. Digamos suavemente que el plan de Aaron es complicado de ejecutar: retrocede en el tiempo usando la caja a prueba de fallos y se anticipa a su yo original. Vive el día del incidente de la fiesta con una grabadora para registrar todos los eventos y conversaciones. Luego regresa otra vez en el tiempo (y aquí el guionista se inventa el recurso de llevarse consigo una caja y resolver la imposibilidad del único uso: una triquiñuela que aumenta el grado de confusión) para volver a adelantarse a sí mismo y vivir el día siguiendo fielmente lo sucedido, de lo que se asegura usando la grabación que escucha por los auriculares, que le dice exactamente qué dirá y cómo actuará cada persona. Sin embargo, por motivos confusos o no explicados (una prueba más de la pésima estructuración del guion) no logra adelantarse y los dos Aarons, tras una especie de pelea consigo mismo en la que el viajero del tiempo no logra vencer a causa de la debilidad que provoca la caja, llegan a un acuerdo: él se queda, fingiendo ser el Aaron original. Es por ese motivo que la historia del filme vuelve a recular: vemos a Abe explicando a Aaron cómo funciona el viaje en el tiempo y vemos que Aaron finge estar respondiendo a todo como si fuese la primera vez. Aaron completa su objetivo en la fiesta, y Aaron y Abe completan varios ciclos diarios más. Después de unos días, a Abe se le ocurre el plan de golpear a Platts, el tipo que les traicionó hace un tiempo, para luego retroceder y obligarse a sí mismo a no hacerlo. ¿Alguien entiende las motivaciones de este absurdo plan? Tampoco iba a funcionar, de hecho, los detalles del plan no importan (aquí casi nada que tenga que ver con la acción, importa) porque el guionista lo que quiere mostrar es que alterar lo que va a suceder en el futuro concluirá en desastre. Como resultado, o eso suponemos, Abe le cuenta al inversor Thomas Granger sobre la máquina del tiempo, y este retrocede en el tiempo para tratar de detenerla (creemos). Tras el encontronazo con Granger, en el que cae inconsciente, Abe se asusta, hace uso de su caja a prueba de fallos, retrocede una semana entera, se adelanta a sí mismo y va al encuentro con Aaron, quien queda confuso porque Abe no actúa de acuerdo a la grabación que estaba escuchando. Se explican mutuamente todo lo que ha sucedido, Aaron convence a Abe de seguir con el plan de salvar la fiesta, se separan y dejan de ser amigos.
A esto llaman ser de culto.
El montaje de la película se resiente mucho del bajo presupuesto y de la cantidad de paja metida a presión en el desarrollo del filme. En esta película las escenas son vistazos a las interacciones de los protagonistas, no hay una sola secuencia cuya misión sea facilitar la interpretación de la acción narrativa. Todo es mucho más sencillo de lo que parece una vez que se comprende cómo funciona la endiablada máquina, porque también el guion racanea en este aspecto, dejando todas las explicaciones a las charlas de los protagonistas, si bien son conversaciones que, en apariencia, no están dirigidas al público, de ahí que no sorprenda que algunos espectadores hayan declarado que al segundo o tercer visionado comenzaron a entender lo que ocurría. Y cuando esto sucede, uno se da perfecta cuenta de que la película narra una acción cicatera en su planteamiento y no demasiado complicada: simplemente está pésimamente contada, como si todo el guion se hubiese escrito para explicar lo que hace la máquina y se hubiera añadido el resto, de manera atropellada y sin desarrollo, como mero acompañamiento.
Lo repetiré una vez más: esta película no es una lección de mecánica cuántica, no hay realmente nada hermético en su contenido. Solo lo es en su aspecto formal, en las omisiones elegidas, en los despistes de alguna escena. Si hubiera sido filmada por otro director, con un diseño de producción distinto, y una fotografía diferente, y un guion mejor escrito, y más incidencia en las consecuencias que en las explicaciones, no habría tanta incomprensión. Solo la necesaria. Creo que el director, de tantas vueltas como le dio al storyboard hasta dejarlo en su raquítica forma final, se sumió finalmente en una incapacidad total para narrar y estructurar adecuadamente su (por otra parte, potencialmente interesante) filme, creyendo que, en realidad, estaba exhibiendo su inteligencia y que los espectadores que no son como él no son importantes.
La película, cinematográficamente, no me disgustó tanto como para rechazarla de plano. Las escenas están bien planteadas (aunque su filmación no), el poco dinero muy bien dispuesto, la estética es de alguna manera fascinante y el actor principal me pareció excelente, al igual que alguno de los restantes personajes (la mujer, el amigo...) no así el director, cuya inexpresividad resulta simplemente ridícula.
Por cierto
En la versión sin doblar, la voz en off (que aporta nada, al margen de ir rellenando lagunas del guion) sí es la de uno de los personajes, no como en la versión doblada: se trata de uno de los dobles de Aaron (el segundo, concretamente) hablándole al original (al Primer). Tras leer algunos comentarios más del filme en esta sección, me he dado cuenta de que pocos espectadores sabrían contar el número de veces que los protagonistas van al pasado. Y eso que los viajes (los más explícitos) van antecedidos de un fundido en negro. Unas veces ocurre ante los ojos, y es visto en la pantalla, otras veces no. Si se piensa bien, todo el lío de idas y venidas, de personajes dobles, de líneas temporales... es lo que uno realmente espera de este tipo de películas: perderse, que llegue un momento en que resulte imposible seguir el hilo. Tal vez el director rizase el rizo más de la cuenta al ser tan avaro en lo narrativo. Ya digo que el filme parece un ejercicio no de estilo sino de capacidades para atender múltiples historias a la vez. Y como el cerebro humano no dispone de esa versatilidad, perderse es lo más lógico. Este truco fue explotado, con bastante acierto, en algunos capítulos de Futurama, reproduciendo un mecanismo de viaje que, en lo básico, es similar a la idea del director. Como son posteriores a esta película, me hace sospechar que la sombra de Primer es más alargada de lo que parece. Solo por ese motivo, he modificado mi voto en Filmaffinity: de 4 (Regular) a 6 (Interesante). Pero sigo pensando que la narrativa no está bien estructurada aunque sea algo premeditado.
Finalmente...
Muchos han catalogado este filme de "pieza de culto", que es otra manera de hacer marketing en estos tiempos que corren. Yo, eso de culto, ya lo he dicho antes, no sé muy bien lo que es, porque uno rinde culto a los dioses, a los ángeles o a una liturgia: el resto es vanidad, sobreestimación y soberbia. Supongo que, al ser calificada así, el director ha logrado el objetivo que se impuso. Hubiera preferido menos atropellos en el guion, menos despistes, un poco más de estructuración, un discurso visual más cinematográfico, y al menos 40 minutos dedicados a contar los múltiples aspectos reseñables de un filme que, al final, no sabe profundizar en ninguno por tanto como dedica a justificarse y explicarse.
Supongo que el aficionado a la ciencia ficción desea entretenerse en desenredar la madeja de acontecimientos (bastante escasos, por otra parte) que ocurren en el ovillo de viajes temporales. Es posible. Seguramente les encantará el pinganillo de uno de los protagonistas y las razones por las que otro personaje no responde al teléfono cuando lo llaman. Pero el aficionado al cine debería estar más preocupado de otras cuestiones: por ejemplo, si los personajes actúan con coherencia (que lo hacen) y si las escenas están planteadas de un modo claro, dentro del lío en general (que no lo están). Debido al bajo presupuesto, las acciones que se plantean son escasas y pese al hecho de que estén todas ellas concentradas en unos pocos escenarios, durante unos pocos días, y unos pocos personajes, la combinatoria matemática es justificación más que suficiente de por qué no es posible seguir sin distracción todas las líneas de tiempo en los setenta minutos que dura el filme, pese a que el asunto de la maquinita es sencillo.
La conclusión es clara: una vez esclarecido el argumento (al cabo de los visionados que se precise), poco importan las líneas temporales, las idas y venidas, y la película en sí misma. Olvidable, aunque como experimento, tiene un pase (uno solo).
Para quienes se sientan frustrados no de no poder entender todo a la primera, pregúntense cuánto tiempo tardó el director (y guionista) en urdir la trama, en decidir qué mostrar y qué no. Meses, seguramente. Y considérese que la postproducción duró dos años. A nadie puede extrañar que el director, con solo otra obra más concluida, e igualmente críptica y desconocida, haya decidido retirarse del cine. Es lo que tiene hacer arte con el solo objeto de ser ensalzado.
PS1: Por cierto. La elección de que una parte de la trama se desarrolle en una fiesta donde alguien porta una escopeta me pareció una elección demasiado tópica. Pero... eso es América.
PS2: Diametralmente opuestas, y mucho más brillantes, eran "Memento" o, mi gran favorita, "Triangle". Estoy convencido de que "Los cronocrímenes" está inspirada (en lo que se refiere al viaje en el tiempo) en Primer.





















